martes, 21 de noviembre de 2006

Papel de arroz

Y el más difícil todavía: descubrí el papel de arroz. Sin duda esto es mucho mejor que las láminas que utilizaba anteriormente porque apenas hay salto entre la lámina aplicada y la madera, aunque los colores son mucho más tenues y no puedo utilizar los oscuros que tanto me gustan.
La caja de la foto es comprada hecha. Debe ser madera de balsa o chopo porque no pesa absolutamente nada y tiene una pinta de frágil que tira de espaldas. Estoy más acostumbrada a las que yo hago en pino que quedan patentadas y casi podría decirse que indestructibles frente a los golpes. Con estas se ha de tener más cuidado.
En mi línea de aprovechamiento casero, encontré una lata de pintura plástica en el sótano, color crema que fue la base para las flores. Sobre dos manos de esa pintura y esta vez sin cola, directamente con la goma laca, apliqué el papel de arroz -mejor cortarlo con cuter que a tijera porque es un sufrimiento- con cuidadín desde el centro del dibujo hacia el exterior para que no quedasen burbujas de aire. Para ser la primera vez sólo me quedó una pero se me movió un par de veces y en una se nota bastante. Lo vi cuando estaba seco, con lo cual ya no había arreglo. Tiene unas tres manos de laca.
Mi siguiente objetivo: el craquelado.

Etiquetas: